ENFOQUES

Desensibilización y Reprocesamiento por el Movimiento de los Ojos

 





¿Qué es EMDR?

 

EMDR es un abordaje psicoterapéutico integrativo e innovador validado científicamente que enfatiza el Sistema de Procesamiento de Información intrínseco del cerebro y cómo son almacenadas las memorias.

La terapia EMDR está avalada por la Organización Mundial de la Salud y las Guías Clínicas Internacionales para el tratamiento del trauma. Se basa en la comprensión del efecto de las experiencias a través de procedimientos estructurados que incluyen movimientos oculares u otras formas de estimulación bilateral. Su aplicación se ha extendido a un amplio rango de problemas clínicos.

EMDR es una terapia de ocho fases que se ha utilizado a nivel mundial en la última década como un tratamiento empíricamente validado para el trauma (APA, Asociación Psiquiátrica Americana).

Esta terapia se ha desarrollado a través de estudios de investigación durante los últimos 20 años, como método combina elementos teórico-clínicos de orientaciones tales como el psicoanálisis, congnitivo-conductual y otras. Para muchos pacientes EMDR resulta de mayor ayuda para sus problemas que otras terapias convencionales.

En 1987, Francince Shapiro médica psiquiatra norteamericana, descubrió que los movimientos ocuales voluntarios reducían la intensidad de la angustia de los pensamientos negativos. Inició una investigación (Shapiro, 1989) con sujetos traumatizados en la guerra de Vietnam y víctimas de abuso sexual para mediar la eficacia  del EMDR. Descubrió que EMDR reducía de manera significativa los síntomas del Trastorno por Estrés Post Traumático en estos sujetos.

En el proceso con EMDR, el terapeuta trabaja con el paciente para identificar un problema específico que será el foco del tratamiento. El paciente describe el incidente traumático, a partir del cual es ayudado por el terapeuta para que seleccione los aspectos más importantes y que más lo angustian de dicho incidente. Mientras el paciente hace movimientos oculares (o cualquier otra estimulación bilateral) le vienen a la mente otras partes del recuerdo traumático u otros recuerdos. El terapeuta interrumpe los movimientos oculares cada tanto para asegurarse que el paciente esté procesando adecuadamente.

La estimulación bilateral puede ser:

  • a) Visual: el paciente mueve los ojos de un lado al otro guiado por el terapeuta
  • b) Auditiva: el paciente escucha sonidos alternados en ambos oídos
  • c) Kinestésica: el terapeuta golpetea suavemente y en forma alternada sobre las manos o los hombros del paciente. Esto facilita la conexión entre los dos hemisferios cerebrales logrando el procesamiento de la información y la disminución de la carga emocional.

El terapeuta guía el proceso, tomando decisiones clínicas sobre la dirección que debe seguir la intervención. La meta es que el paciente procese la información sobre el incidente traumático, llevándolo a una "resolución adaptativa". En las palabras de Francine Shapiro, esto significa:

  • a) una reducción de los síntomas
  • b) un cambio en las creencias
  • c) la posibilidad de funcionar mejor en la vida cotidiana.

El abordaje empleado en EMDR se sustenta en tres puntos:

  • 1) experiencias de vida temprana
  • 2) experiencias estresantes del presente
  • 3) pensamientos y comportamientos deseados para el futuro

El tratamiento con EMDR puede ser desde 3 sesiones para un trauma simple hasta más de un año para problemas complejos.

¿Qué se puede tratar con EMDR?

EMDR tiene una amplia base de casos publicados e investigación controlada que soportan a este modelo como un tratamiento validado empíricamente para tratar un amplio expectro de poblaciones y patologías, tales como, estrés, trastorno por estrés agudo y post-traumático, trauma simple y complejo, trastornos de personalidad, ataques de pánico, duelo complicado, trastornos disociativos, ansiedad, fobias, depresión, problemas de autoestima, enfermedades psicosomáticas, etc.

Fuente: http://emdr-es.org/que-es-emdr/

       

¿Qué es el psicodrama?

 


 


El psicodrama es un método psicoterapéutico, creado por Jacobo Levy Moreno, que tiene sus bases en el teatro de la improvisación, y fue concebido para trabajar a nivel grupal. Del mismo modo que en teatro, en el psicodrama se siguen los principios de espontaneidad y creatividad,  pero en este caso con un objetivo terapéutico: que la persona pueda dar una nueva respuesta a una situación antigua, o una respuesta adecuada en una situación nueva.

En 1921  Moreno fundó el Teatro de la Espontaneidad, éste consistía en dejar que los actores, dentro de ciertos lineamientos básicos, puedan seguir su inspiración ya que la anécdota no era rígida y por lo tanto admitía variaciones circunstanciales. Tal clima de libertad proporcionaba la posibilidad de un juego dramático amplio y de insospechadas repercusiones (Moreno, J. L. “Psicodrama”).

El ‘caso Bárbara’ nos ilustra acerca de los inicios del psicodrama. Este constituye una especie de experimento. Bárbara es una de las jóvenes  actrices que trabaja  para el teatro, se especializa en hacer papeles de ingenua y de heroína. Ella se casa con Jorge, uno de los espectadores, quién le cuenta a Moreno, con preocupación, lo distinta que es su esposa en la vida real, que cuando se enoja deja de ser dulce y se transforma en un ser endemoniado y ofensivo. El director de teatro, decide cambiar el papel de Bárbara, le pide que trate de realizar actuaciones donde se muestre la villanía, la vulgaridad y la estupidez de las personas, peor de lo que son en realidad. Tales papeles son logrados de una manera excelente; Jorge sigue viendo a Moreno y comentándole acerca de los cambios generados en Bárbara, sus accesos de cólera son menos frecuentes o de menor intensidad, cuando se enoja recuerda las escenas del teatro y termina riéndose. Moreno  selecciona papeles más adecuados a sus necesidades. Cierto día le pregunta a Jorge si desea actuar junto a Bárbara y él accede. Las escenas representadas se parecen mucho a las que viven cotidianamente en su casa, y el desempeño de roles agresivos la lleva a tomar conciencia de que en su personalidad existen aspectos y actitudes de ese tipo. Actuándolos en el escenario, deja de hacerlo en su vida de relación. Es decir que para ella dichas representaciones resultan ‘terapéuticas’,  lo cual indica el  comienzo del psicodrama, ya que se reconoce al cuerpo en acción como canal expresivo del psiquismo y se lo incluye con fines terapéuticos y que utiliza, además de la expresión verbal, el cuerpo en acción para favorecer el contacto con las emociones, los sentimientos y las fantasías de la persona.
 
¿Cómo se trabaja?

Moreno distingue cinco instrumentos fundamentales en la sesión de psicodrama, ellos son El Protagonista, El escenario, El Yo-Auxiliar, El Director o Terapeuta y El Auditorio. Para él además, la sesión de psicodrama consta de tres etapas bien diferenciadas:

  • Caldeamiento
  • Dramatización
  • Comentarios


Mediante la primera se promueve la expresión de emociones a través del movimiento corporal, durante la etapa de dramatización se abordan las situaciones o conflictos que aparezcan, y finalmente en los comentarios se comparten las vivencias, se reflexiona sobre lo ocurrido y se consigue una mayor comprensión de lo sucedido.

Rojas Bermúdez sistematiza el psicodrama terapéutico aportando tres contextos a tener en cuenta: Contexto social, contexto grupal y contexto dramático.

Abordajes y encuadres

Si bien al hablar de psicodrama englobamos el método del psicodrama con su marco teórico, debemos distinguir entre el Psicodrama y el Sociodrama. Cuando hablamos del primero nos estamos refiriendo al trabajo terapéutico en el cual se ve implicado el esquema de la personalidad completo, para que nos entendamos significa que se ve involucrado el Núcleo del Yo, el Yo, y los Roles de la persona.

Es el caso del Psicodrama y la Psicodanza, a su vez éstos pueden ser:

  • Individual
  • Grupal
  • Público
 

Con estas tres modalidades se pueden abordar las diferentes etapas del desarrollo de la persona, esto es la niñez, adolescencia o adultez. Siendo la terapia individual de uso más extendido.

Hablamos de Sociodrama siempre que se trate de situaciones donde haya roles compartidos es decir vínculos. Es el caso de:

  • Parejas
  • Familias
  • Grupos de convivencia, laboral, instituciones, etc.


En este segundo caso trabajaremos sobre el vínculo y no con la persona en su totalidad, por ejemplo con la relación entre dos personas en el ámbito de trabajo, con los conflictos derivados de esta relación y no con la vida personal de cada uno.

El Psicodrama Individual

También en terapia individual se trabaja con psicodrama, porque se tiene en cuenta el marco teórico que sostiene la técnica y se mantienen los elementos formales que caracterizan al psicodrama, los tres contextos, los cinco instrumentos y las tres etapas, pero adaptados a una sola persona.

Dentro del área clínica el psicodrama se utiliza para trabajar con niños, adolescentes y adultos.

Está indicado en diversas de enfermedades y síntomas tales como ansiedad y fobias, inhibición y dificultades de relación, depresión, rigidez corporal, obsesiones, trastornos de la alimentación, toxicomanías y psicosis, entre otras.  También es muy útil para despertar la creatividad y espontaneidad, y desarrollar nuevas capacidades.  

Psicodrama Grupal

Es el más conocido y que ha tenido mayor difusión, el psicodrama se utiliza dentro de un proceso terapéutico de grupo donde se aplican técnicas activas como inversión de roles, dramatizaciones, técnica de construcción de imágenes, entre otras y siguiendo las etapas comentadas anteriormente: caldeamiento, dramatización y comentarios. Tiene una gran riqueza ya que en el grupo un miembro puede ser agente terapéutico de otro, además se visualiza la dinámica vincular de cada persona y también el conflicto, con lo cual puede trabajarse y modificarse in situ, en el aquí y ahora del grupo.  

Referencias Bibliográficas

Rojas Bermúdez, J. G. Teoría y Técnica Psicodramáticas.

Moreno, J. L. Psicodrama

Moreno, J. L. Psicoterapia de Grupo y Psicodrama.

Scavuzzo, S. Psicoterapeuta y Director de Psicodrama. Seminario de Formación continua en Psicodrama

Garrido Martín, E. Jacob Leví Moreno. Psicología del Encuentro.          

La Sicodanza


por Jaime Rojas-Bermúdez
 





Este término fue utilizado inicialmente por Moreno para significar la unión de la danza con el Sicodrama; probablemente relacionado con la Danzaterapia que M. Chose introdujo en los años 30. Rojas-Bermúdez coordina en 1961 el primer grupo de Sicodanza en Argentina, desde el encuadre de Sicodrama, profundizando en su estudio y proveyéndola de contenidos teóricos y técnicos específicos.
 
La Sicodanza es, entonces una técnica sicoterapéutica de encuadre sicodramático, reglada y sistematizada, que utiliza el cuerpo y el movimiento como vehículos comunicacionales preferenciales y la música como soporte de dicha comunicación. Aparece, así, como la instrumentación terapéutica de una capacidad expresiva natural: a lo largo de su historia, de una u otra forma, el hombre siempre ha bailado. La danza está siempre presente en todas las culturas, inherente al ser humano como forma de expresión y comunicación. Al danzar no sólo se descargan energías, sino que hay también una liberación de Formas en una secuencia de actitudes corporales, gestos y movimientos que expresan modelos de ser y de actuar propias de cada individuo y que constituyen su código corporal. Al dejar de lado momentáneamente la palabra, la actividad corporal descubre los códigos expresivos y comunicacionales.

En nuestra cultura se sobrevalora el cuerpo como portador de mensajes estéticos y de status social, unida a una desvalorización del mismo como elemento comunicacional y expresivo. Aparece el miedo al ridículo, el temor a mostrarse, las inhibiciones… El cuerpo invadido por lo social y síquico.  

Parte de la labor terapéutica en Sicodanza consiste en la lectura y elaboración de las Formas (naturales, sicológicas, sociales) y de su secuencia. A partir de las Formas se investigan los Contenidos correspondientes; de esta manera la vía de acceso a lo sicológico es el cuerpo más que la palabra: para llegar a la integración de las tres áreas del siquismo (Núcleo del Yo): mente, cuerpo y ambiente.  

Para su manejo terapéutico y comprensión teórica se toman elementos de Sicodrama (encuadre teórico y técnico), aportes de la Neurofisiología (comprensión orgánica de los procesos que dan soporte al movimiento y los fenómenos que desencadenan) y de la Etología (estudio del espacio, de las distancias, del territorio y de los sistemas de señales propios de la especie).  

La relación con la gravedad, las diferentes posturas y movimientos con relación a ella es uno de los ejes básicos alrededor del cual se estructura la danza y los movimientos en general. La danza es, desde su origen, un intento de vencer la gravedad; en última instancia, de volar. La gravedad, como ley suprema es la realidad que nos pone “los pies en la tierra”, con la que interactuamos tan constantemente que la olvidamos. Con la danza se actualiza su presencia y nuestras limitaciones, por eso no es casual que sea a través de ella que se intente superar la realidad mediante el trance, en un intento de desligar lo corporal de lo espiritual. Si bien en sicodanza el énfasis está entre cuerpo y espacio (la caída y la pérdida de control corporal), el centro de atención es lo sicológico y los contenidos sicológicos que estas actividades movilizan. Es una vía indirecta en la que el yo, centrada su atención en el cuerpo, presenta más libremente sus conflictos.

El yo acepta ser movido por la música en un compromiso mayor que el hablar o la escucha, tratando de superar la desvalorización, el temor al ridículo… buscando la unidad música-cuerpo, sintiendo la música como un medio natural que rodea al cuerpo y pone al individuo en contacto con su potencial vivencial y creativo. La música funciona así a la manera de objeto intermediario que facilita la comunicación consigo mismo y con los otros. La Sicodanza, utilizando el cuerpo como vehículo comunicacional intenta, como primer paso, devolver al individuo su capacidad expresiva: el desfiladero de las palabras da paso a la multiplicidad y simultaneidad de sensaciones, emociones y vivencias despojadas de connotaciones sociales tejidas en torno a la palabra.

La sesión de Sicodanza, siguiendo el esquema sicodramático, se desarrolla en tres etapas: Caldeamiento, Dramatización y Comentarios, en las cuales los conflictos, los síntomas, los sueños, las fantasías… se abordan a partir de los movimientos corporales. La historia personal de cada individuo, inscrita en su cuerpo, en sus gestos, en sus movimientos, es ahora un elemento más integrado en la acción, aunque puede ser también un tema explícito de dramatización. Durante la misma se recurre con frecuencia a la implementación de objetos que favorezcan y encaucen las actividades con un sentido terapéutico, así como a las técnicas sicodramáticas clásicas (cambio de roles, construcción de imágenes, espejo…). De esta manera, sin palabras y a través de los actos (Formas), se van esclareciendo y conociendo sus contenidos.  

Por ello, actualmente, la Sicodanza constituye la sicoterapia corporal por excelencia, especialmente indicada en las sicopatías, neurosis obsesivas… y en todos los procesos sicopatológicos que comprometan seriamente la comunicación verbal, tanto por exceso como por defecto. Vale decir, en el primer caso, con aquellos pacientes en los que la palabra y, mejor aún, el habla como acto, es utilizado como barrera comunicacional (sicopatías, histerias, estados maníacos); y en el segundo, con pacientes que presentan dificultades para expresar verbalmente sus sentimientos y conflictos (depresivos, obsesivos, fóbicos, esquizofrénicos).  

BIBLIOGRAFÍA

Rojas-Bermúdez, J. “Teoría y técnica sicodramáticas”. Paidós, 1987. Barcelona

Rojas-Bermúdez, J. “La psicodanse” Rev. Arte et therapìe, Nº 54-55. Dec. France, 1995

Chace, Marian “Her papers”. Ed H. Chailin American Dance Therapy Association New York, 1975

Prudhommeau, G. “Histoire de la danse” Amphora. París, 1986.

Fraisse, P. “Sicología del ritmo” Morata, Madrid, 1976.