Conociendo los juegos de poder, parte II

En el artículo anterior escribí una introducción acerca de qué son los juegos de poder, en qué consisten y algunos tipos de juegos según la descripción de Claude Steiner. Si lo deseas, puedes leerlo en estos enlaces:

Conociendo los juegos de poder, parte I

CONEIXENT ELS JOCS DE PODER, part I

El objetivo de los juegos psicológicos es superar la resistencia de otra persona sin utilizar medios físicos, se puede conseguir persuadiendo, seduciendo, haciendo sentir culpable al otro, amenazando, etc.

Claude Steiner diferencia lo que él llama cuatro familias de juegos de poder psicológicos ya sean burdos o sutiles, describiré aquí las dos primeras familias.

1) Todo o nada, juegos de poder de la escasez
2) Juegos de poder de la intimidación
3) Juegos de poder de las mentiras
4) Juegos de poder pasivos

1. Todo o nada: juegos de poder basados en la escasez

Estos juegos aprovechan el miedo de las personas a la escasez, a ser privadas de algo que necesitan, se utilizan en diferentes ámbitos, conyugal (maridos y esposas), laboral (trabajadores y jefes), familiar (padres e hijos) y a través de corporaciones.

Quiéreme o déjame: es un método usado para obtener seguridad, bajo la amenaza de dejar la relación si no se obtiene un compromiso por parte del otro, creando la escasez de calidad y sexualidad. O en personas que quieren sexo y amenazan con abandonar su presencia física y apoyo si no se consigue este objetivo.

Lo tomas o lo dejas: el mensaje que se da en este caso es ahora o nunca, estás conmigo o contra mí. También es un recurso que se utiliza en diferentes ámbitos como el conyugal, laboral, etc.

La escasez de caricias; la economía de caricias: Eric Berne definió el término caricias en análisis transaccional como la unidad de reconocimiento social. Existen dos formas de caricias: la caricia positiva como unidad de afecto o amor y la caricia negativa como unidad de aversión humana u odio.

«El suministro de caricias positivas podría estar al alcance de todos/as y ser ilimitado, pero no es así por una economía artificial de caricias que reduce su disponibilidad».

Entonces podemos entender que exista también un hambre de caricias al no tener el reconocimiento y amor que se necesita. De esta manera también aparece el miedo a la escasez de caricias y esto genera una avaricia de caricias. En las personas que siempre quieren tener la razón, lo que realmente hay es una necesidad de ser validadas o aprobadas, o dicho de otra manera una necesidad de caricias.

Salvar la cara: es un aspecto de la necesidad de estar en lo cierto, se sostiene un error aunque este sea evidente.

2) Juegos de poder de la Intimidación

A nivel psicológico estos juegos manipulan el temor a la violencia emocional como ser denigrado/a, insultado/a, humillado/a o criticado/a.

Metáforas: son artilugios lingüísticos que se utilizan para afirmar o describir sentimientos positivos o negativos, pero cuando se está enfadado o cuando se quiere manipular a otro, las metáforas se usan para intimidar. Decir por ejemplo: si haces eso ‘me partirás el corazón’ o ‘me has dado una puñalada por la espalda’ seguramente hará sentir culpable a la otra persona, o entrará en dudas sobre si sus acciones son o no correctas.

Metáforas políticas y propaganda: las campañas políticas utilizan estos juegos en los eslóganes, o en imágenes utilizadas para desacreditar a individuos o grupos.

Tapapensamientos: se utilizan con el objeto de controlar la conversación y hacer perder el hilo del pensamiento de la víctima, por ejemplo: interrumpir, hablar rápido, elevar el tono de voz, gesticular (en algunos casos de modo amenazante), gritar y/o usar insultos o palabras fuertes.

Estás bromeando ¿verdad?: consiste en hacer sentir culpable a la otra persona respecto a su intención de hacer una cosa determinada. En este juego se finge estar sorprendido y no poder creer lo que se escucha.

Juegos de poder basados en la lógica: se confunde a la otra persona utilizando el método de la lógica que en sí mismo es una herramienta para la búsqueda de la verdad, haciendo creer al otro/a que la conclusión es verdad.

Si no lo puedes probar, No: en este juego de poder se desacreditan las fuentes o las premisas de alguien. Se utiliza el lenguaje de la lógica haciendo parecer que el argumento es válido y refutando la posición de la otra persona.

Desacreditar las fuentes: se invalida el punto de vista de alguien restando crédito a las premisas sobre las que se sustenta su posición. De esta manera se invalida la argumentación.

Redefinición: en este juego de poder existe una negación a continuar con las premisas controladoras de la otra persona, es decir que se cambian las premisas, se redefinen, y se continúa con la conversación. Quien define las premisas posiblemente pueda controlar el resultado.

Focos de poder, intimidación física sutil: estos juegos de poder tienen que ver con cuestiones físicas como la vestimenta, o el lugar que se ocupa en una sala u oficina con tal de causar una apariencia mayor y más intimidación. Por ejemplo: situarse físicamente por encima de otros, o ir acompañado de gente que le dará protección y ayuda.

Los juegos de poder de la intimidación son efectivos porque incitan a la obediencia y estimulan la culpa, en la medida que el poder se hace más evidente, más se acrecienta la explotación del temor a la violencia.

En el siguiente artículo describiré las otras dos familias de juegos de poder. El autor de El otro lado del Poder plantea cuatro formas de responder a dichos juegos, de los que hablaré también.

Laura López Galarza
Psicóloga Sanitaria. Terapeuta EMDR

Bibliografía:

Berne, Eric. Juegos en que participamos, la psicología de las relaciones humanas. Ed. Grove Press, 1964.

Steiner, Claude. El otro lado del poder, análisis transaccional del poder personal. Ed. Jeder libros. Sevilla, 2010.